La Presidenta del Parlamento, María José Revuelta, ha sido la encargada de dar la bienvenida a los integrantes de la Ronda Marcera de Torrelavega, la Ronda Las Fuentes de Reinosa y el Coro Ronda Altamira, quienes previamente desfilaron por las calles de Santander. Tras la protocolaria petición de permiso, las agrupaciones accedieron al patio de la Cámara regional para interpretar los temas tradicionales del repertorio marcero.
Las Marzas constituyen una de las manifestaciones culturales más arraigadas en Cantabria, declaradas Bien de Interés Cultural en la categoría inmaterial por el Gobierno regional en 2015. Esta festividad celebra la llegada de la primavera mediante canciones populares que, cada mes de marzo, congregan en el Parlamento a una destacada representación institucional, diputados y numerosos ciudadanos.
En su intervención, la Presidenta María José Revuelta tuvo un recuerdo especial para los jóvenes fallecidos en la tragedia del Bocal y agradeció a los marceros su empatía al reprogramar el acto. Asimismo, felicitó al Marcero Mayor de Torrelavega 2026, Adolfo Díaz Losúa, por su labor en la conservación de las tradiciones, coincidiendo con el trigésimo séptimo aniversario de la Noche de Marzas y el cuarto de las Marzucas. La presidenta subrayó la ilusión con la que los mayores acogen esta actividad y la esperanza que transmite el esfuerzo por trasladar este legado a las nuevas generaciones, garantizando que estas costumbres perduren. Además, recordó la contribución del Parlamento a través de los Cuadernos de San Rafael y los estudios de Esther Terán sobre el origen de esta tradición.
Por su parte, el consejero de Economía, Hacienda, Financiación Autonómica y Fondos Europeos, Luis Ángel Agüeros, en representación de la Presidenta de Cantabria, respaldó el compromiso del Ejecutivo con la identidad regional. Agüeros resaltó la importancia de impulsar la preservación de estas costumbres como patrimonio colectivo frente a la homogeneización de la industria moderna y la globalización. Destacó especialmente la labor educativa en los colegios con actividades como 'Las Marzucas' para asegurar el futuro de las rondas y coros.
Como activo defensor del folclore cántabro, el consejero recordó su propia trayectoria en la Ronda Garcilaso de Torrelavega, que este año celebra siete décadas de actividad ininterrumpida. En su discurso, puso en valor hitos como la publicación del libro 'Las Marzas' en 1955, fruto de la colaboración entre Pepín del Río y Sixto de Córdova, así como la labor de figuras como Jesús García Preciado y su programa 'La Colodra'. Finalmente, apeló a la difusión del patrimonio sonoro regional, un anhelo del recordado rabelista Chema Puente, y reiteró el acierto en la designación de Adolfo Díaz Losúa, quién fue su primer director en coro, como Marcero Mayor por su destacada labor en la difusión de las tradiciones de Cantabria.